top of page

Cinco rutas, un mismo propósito: cómo las empresas colombianas están conectando con el mundo

  • 31 mar
  • 3 min de lectura


Durante 2025, uno de nuestros objetivos fue fortalecer el ecosistema empresarial colombiano a través de experiencias de internacionalización. Queríamos ver de cerca cómo se construye la innovación en otros países y, sobre todo, traer de vuelta aprendizajes y miradas distintas para nutrir nuestros territorios.


Así, más de cien empresarios/as bajo nuestro acompañamiento cruzaron fronteras gracias a las Misiones Empresariales. Visitamos países como El Salvador, Dinamarca, Panamá, España y los Países Bajos. Cada una de estas experiencias se diseñó con la misma intención: conectar el talento colombiano con ecosistemas extranjeros que están repensando y trazando nuevas formas de hacer empresa en la actualidad.

Nuestra forma de entender una Misión Empresarial va mucho más allá del simple hecho de salir del país. Es un proceso de aprendizaje que comienza incluso meses antes de la experiencia de internacionalización. Cada empresario/a pasa por tres fases: preparación, inmersión y retorno.


Durante este proceso, los/as participantes asisten a talleres, mentorías y sesiones de diagnóstico. Luego llega la fase de inmersión en el país destino, donde se comparten experiencias con universidades, empresas, cámaras de comercio y actores/as locales. Finalmente, cada participante aterriza lo aprendido en un plan de escalamiento internacional, asegurando que lo vivido afuera se traduzca en nuevas capacidades.


De manera estratégica, seleccionamos cinco sectores productivos para hacer parte de estas experiencias: moda, turismo, logística, gastronomía e innovación agrícola. Esto, por su alto impacto económico en el país y su capacidad para contribuir directamente al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). A través de estos sectores buscamos exponer a los/as empresarios/as a soluciones sostenibles que promuevan el crecimiento inclusivo, el trabajo decente, la producción responsable, la innovación y el desarrollo de comunidades más resilientes.


A día de hoy, los/as empresarios/as participantes están transformando el mercado colombiano gracias a estos enlaces: nuevas oportunidades de exportación, alianzas estratégicas, conexiones duraderas con actores/as internacionales y, la más importante de todas, mayor confianza en el talento colombiano en los mercados globales.


Cada misión ofreció una perspectiva única sobre cómo se construye la innovación y la sostenibilidad desde contextos distintos.


En El Salvador, el foco estuvo en la industria textil. Doce empresas del Oriente antioqueño exploraron de primera mano cómo la región centroamericana ha fortalecido su cadena productiva y su sostenibilidad. Con aliados/as como Invest in Oriente, Comfama y la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño, conocieron experiencias de manufactura inteligente y cooperación regional que demostraron que competir juntos/as también es crecer.


Dinamarca fue otra historia: diez iniciativas rurales de Antioquia y Caquetá, apoyadas por Visión SurOeste y Enterprise Europe Network (EEN), vivieron una inmersión en turismo regenerativo, aprendiendo de proyectos que integran naturaleza, bienestar y comunidad. Descubrieron que el turismo con propósito no empieza con el/la visitante, sino con el territorio que decide cuidarse a sí mismo.


Panamá nos recordó que la logística también es cultura. Con el liderazgo de Comfenalco Cartagena, veinte empresas del Caribe colombiano recorrieron el Canal, la Zona Libre de Colón y la Autoridad Marítima de Panamá. Comprendieron cómo opera un ecosistema portuario global y qué aprendizajes pueden traer para fortalecer su competitividad local.


España, especialmente Andalucía, fue el punto de encuentro entre gastronomía, turismo y patrimonio. Veinte empresas de Cartagena, con el acompañamiento de Comfenalco Cartagena, la Confederación de Empresarios/as de Andalucía (CEA) y la Enterprise Europe Network (EEN), compartieron con el ecosistema andaluz experiencias de turismo inteligente y gastronomía con identidad, entendiendo que nuestra cultura también puede ser una oferta exportable.


Y finalmente, los Países Bajos. En alianza con Compensar y la Enterprise Europe Network (EEN), veinte empresas del sector floricultor vivieron una experiencia académica y tecnológica junto a universidades y centros de innovación como Wageningen University, Royal Flora Holland, Florensis y Anthura. Volvieron con una certeza: la innovación florece cuando el conocimiento científico se conecta con la pasión productiva de los territorios.


Durante el desarrollo de estas cinco misiones entendimos que, cuando un/a empresario/a colombiano/a se conecta con el mundo, todo un ecosistema se activa. Internacionalizarse no es solo abrir mercados: es abrir la mente, ampliar el diálogo y construir puentes que transforman territorios.


Durante este 2026 seguiremos recorriendo nuevos caminos, convencidos de que cada conexión en el exterior fortalece lo que construimos aquí, en Colombia.

 
 
 

Comentarios


bottom of page